sábado, 27 de diciembre de 2014

Un regalo diferente


En la víspera de Nochebuena, Nelly preparó una cena formidable y repleta de deliciosos aromas.
El olor a jazmín y chocolate impregnaban el hogar.
Su mirada cansada observó la sala con añoranza; suspiró, ante la calidez de una casa llena de silencios.
La soledad, regalo a repetición, nuevamente no parecía el más acogedor de todos.
Año tras año la cena se enfriaba y ella comía, iluminada por el destello intermitente de un pino de plástico.

El timbre la sorprendió. Villancicos otra vez no, por favor.
En el umbral de la puerta sus hijos y nietos se hicieron presentes para compartir la velada; no los esperaba, estaban siempre muy ocupados.

Sus ojos color miel recibieron las visitas, sus manos siempre dispuestas dieron la bienvenida con amor.
¿Adónde irían a parar los rencores, temores o remordimientos? No lo sabía, hoy no había lugar para ellos, no esta noche.

De lo único que Nelly estaba segura era que estrenaría recuerdos de una Navidad diferente.
Y allí se quedó, como en un sueño y con las manos arrugadas reunidas en su bastón, contemplando una mesa sin sillas vacías y el eco de las carcajadas de sus nietos inundando el lugar.





*Mi participación en el CONCURSO DE MICRORRELATOS NAVIDEÑOS del CÍRCULO DE ESCRITORES.

8 comentarios:

  1. Muy bonito y triste a la vez, pobre mujer...cuantas habrá como ella!

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    1. ¡Muchas gracias Paola! Y cuanta razón, es una realidad muy triste. Un gusto, nos leemos. Saludos.

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  2. Un relato muy emotivo. Excelente escrito.
    Un saludo.

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    1. ¡Muchas gracias Federico! Buen comienzo de semana, saludos.

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    1. ¡Que amable, Alejandro! Muchas gracias :-)

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  4. Muy tierno. Pobre Nelly. Bienvenid@ a El Círculo de Escritores. Un saludo

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    1. ¡Muchas gracias Ana Lía! Nos leemos. Que tengas un feliz Año Nuevo, saludos.

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