sábado, 7 de marzo de 2015

Desencajada

Cargaba con un indicio de esperanza en los ojos, una boca taciturna con la que acallaba sus sueños.
Así vagaba entre la gente, con el perfil bajo y la voz desconocida.

No le atraían las charlas ni se identificaba con palabras corrientes, por eso deambulaba con lenguaje propio. 
Vivía y moría entre cuentos y versos.

Intentarlo parece tarea diaria para quien no encaja en ningún lado, para quien no logra estar en sintonía con el resto del mundo, aquel mundo que construye vacíos y trata con indiferencia.

La incomprendida huía hacia sus acogedoras fantasías y edificaba su propia realidad en el verde terreno de su alma.

En ocasiones intentó hallarse entre ese mar de extraños, pero ahogó la tonta ilusión de corresponder y por un momento se sintió caer en la profundidad.
Se acostumbró a vivir bajo la mezquindad de aquellos que no aceptan lo diferente.

Y aunque cedió a existir sin pertenecer a ningún lado se hizo de un mundo propio, el mismo que visitaba en sueños, aquel del cual era dueña infinita.

Quizá pasaba más horas allí que en el mundo de los despiertos, porque en ese sitio no existía el miedo y la inseguridad se desvanecía. Allí podía ser y hacer lo que ella quisiese, no había quien pudiera frenarle el espíritu.

A veces, elegía fugarse del onírico paraíso convertida en un ser irreal, y volvía a la tierra de los otros, en donde nadie solía verla. Pensaba en lo bello de sentirse tan liviana y despegada de sus problemas terrenales.

Sería perfecto observarlo todo desde allí, si no fuera por aquella persona que se arrastraba conforme pasaban las horas y que fundía su peso con el colchón que tenía debajo, obligándola a volver a su lugar.

Aquel ser irreal sabía exactamente qué era lo que se necesitaba para abrirle los ojos; y se quedó flotando alrededor de su cuerpo dormido, con la paciente espera de quien desea verse despertar.



Fotografía de Scott Rhea.

6 comentarios:

  1. Bellisimo :) ;) Sigue compartiendo estas lindeces. Gracias flor.

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    1. Muchas gracias, Angie. Me alegra mucho saber que lo que comparto es de tu agrado. Qué lindo verte por aquí, bienvenida. Un beso :)

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  2. Hay almas demasiado sensibles para habitar un cuerpo corriente, una vida corriente, un sueño corriente. Qué forma tan preciosa y delicada de describirlo, Sal. Tu texto está en prosa, pero es poesía pura!! Me encantó :)

    Un abrazo grande!!

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    1. A mí me encantaron tus palabras, Julia, y como has interpretado el texto. ¡Muchas gracias por tu visita, y por leerme siempre! Espero hayas empezado bien la semana. Un abrazote :)

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  3. Respuestas
    1. Muchas gracias, Horacio. Un placer tenerte por aquí, saludos.

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